Si observa al menos uno de estos signos
Los animales rara vez muestran que les duele la boca. Cuando el tutor lo nota, la enfermedad suele estar ya muy avanzada.
- El mal aliento ha empeorado de forma notable
- Deja la comida a medias o mastica solo de un lado
- De pronto evita las golosinas duras
- Babea o no deja que le toquen la boca
- Se ve sangre en las encías, o están rojas e hinchadas
- Hinchazón en la cara o bajo el ojo · aparición de una herida o fístula
- Un diente se mueve o ha cambiado de color
- Estornuda o sangra por la nariz con frecuencia (puede venir de un diente superior)

Enfermedad periodontal
El sarro y la placa bacteriana inflaman la encía y, si la inflamación continúa, se pierde el hueso (alveolar) que sostiene el diente. El hueso perdido no puede recuperarse por completo.
La cantidad de sarro visible y la gravedad real no siempre coinciden. Una boca puede parecer relativamente limpia aunque exista una pérdida importante de hueso bajo la encía.
Por eso, antes de la limpieza hacemos radiografías de toda la boca y sondamos las bolsas periodontales. Miramos las imágenes con usted y confirmamos qué dientes pueden conservarse y cuáles no.
- Qué hacemos
- Radiografías de toda la boca · sondaje de bolsas periodontales · limpieza (eliminación del sarro) · alisado radicular · cirugía periodontal o extracción si hace falta · pulido
- Por qué hace falta anestesia
- Limpiar bajo la encía y obtener radiografías de cada diente exige que el paciente permanezca completamente inmóvil. Una limpieza sin anestesia se limita principalmente al sarro visible y no permite tratar de forma completa la enfermedad periodontal subgingival.

Fractura dental
Los perros pueden fracturarse un colmillo o un diente posterior grande al masticar huesos, astas o juguetes duros. Si la fractura expone la pulpa, puede causar dolor intenso y permitir que las bacterias alcancen la raíz.
Los animales no siempre muestran el dolor de forma evidente. Que una mascota siga comiendo no significa necesariamente que el diente no le duela; puede estar comiendo a pesar del dolor.
Una fractura con la pulpa expuesta puede provocar inflamación, necrosis pulpar e infección alrededor del ápice si no se trata. Cuanto antes se valore, mayores pueden ser las posibilidades de conservar el diente.
- Cuando el diente puede conservarse
- Si la raíz sigue sana, la endodoncia seguida de una corona conserva el diente del propio animal.
- Cuando el diente no puede conservarse
- Si la infección ha llegado a la raíz y ha destruido el hueso circundante, o la propia raíz está partida, la extracción es la mejor opción. Esa decisión se toma con la radiografía.
Endodoncia · coronas
La endodoncia retira el tejido pulpar afectado, limpia y desinfecta el conducto y lo sella para conservar el diente. Se basa en los mismos principios que la endodoncia humana, adaptados a la anatomía de perros y gatos por un veterinario con experiencia en odontología humana y veterinaria, de modo que, cuando el caso lo permite, el tratamiento pueda completarse en una sola sesión.
Después se protege el diente restante con una corona o una restauración de composite para que no vuelva a fracturarse. La restauración de composite se termina el mismo día; la corona requiere una segunda anestesia una semana después, mientras se fabrica.
Conservar dientes funcionalmente importantes, como los colmillos y los grandes dientes posteriores, puede aportar un beneficio especial cuando el pronóstico es favorable.
Tras el tratamiento hacemos radiografías periódicas para confirmar que el tejido alrededor de la raíz se ha estabilizado. Entre nuestros casos publicados hay uno revisado dos años después.
- Indicaciones
- Dientes fracturados con pulpa expuesta · dientes descoloridos · dientes cuya raíz puede conservarse
- Tarifas
- Endodoncia, 1 conducto 650 000 KRW · cada conducto adicional 165 000 KRW · corona 900 000 KRW · restauración de composite (3 superficies) 250 000 KRW — véase la página de tarifas
Reabsorción dental felina (FORL)
Es muy frecuente en gatos. Los tejidos duros del diente se reabsorben progresivamente y, cuando la lesión alcanza zonas sensibles, puede causar dolor intenso.
Desde fuera puede parecer solo una encía algo enrojecida o un pequeño tejido rojo en el borde del diente, por lo que puede pasar desapercibida. Las radiografías dentales son esenciales para clasificar la lesión y elegir el tratamiento.
Según el tipo de lesión, el tratamiento puede consistir en la extracción completa o en la amputación coronal (retirar la corona y dejar raíces que están siendo reemplazadas por hueso). La elección depende de los hallazgos radiográficos de la raíz y de los tejidos circundantes.
Si su gato escupe de pronto la comida al comer, no puede cerrar la boca o babea, hay que revisarlo.
- Qué hacemos
- Radiografías de toda la boca · valoración de la lesión · extracción o amputación coronal · sutura
- Después del tratamiento
- Cuando el dolor desaparece, muchos animales cambian de forma notable en apetito y carácter.
Absceso periapical
Una infección alrededor del ápice puede formar un trayecto de drenaje a través del hueso y abrirse en la piel. La hinchazón o la fístula bajo el ojo puede confundirse con un problema dermatológico.
Entre las causas frecuentes se encuentran la fractura del cuarto premolar superior (diente carnicero) y la enfermedad periodontal avanzada.
Los antibióticos pueden aliviar temporalmente los signos, pero el problema puede reaparecer si no se trata el diente que lo causa.
Cuando un problema de un diente superior se extiende hacia la nariz, pueden aparecer estornudos, sangrado nasal y secreción.
- Qué hacemos
- Identificar el diente causante (radiografía) · endodoncia o extracción · drenaje · cierre de una fístula oronasal si hace falta
- Signos que se pasan por alto con facilidad
- Hinchazón bajo el ojo · herida o fístula en la cara · estornudos o sangrado por una sola fosa nasal · dermatitis facial recurrente
Extracción · cirugía oral
Dejar un diente que no puede conservarse significa dejar el dolor y la infección donde están. En una enfermedad periodontal grave, muchos animales comen mejor y están más activos después de la extracción.
Los tutores preguntan a menudo: «¿Podrá comer sin dientes?». Muchas mascotas comen con mayor comodidad después de extraer los dientes dolorosos. Además, una inflamación oral crónica puede afectar al estado general del organismo.
La extracción es una cirugía: se abre la encía, se contornea el hueso, se retira la raíz por completo y se sutura. Romper la raíz de un diente infectado y dejarla dentro causa problemas mucho mayores después.
Por eso realizamos una radiografía posextracción para comprobar si quedan fragmentos radiculares que deban retirarse.
- Qué hacemos
- Confirmar la anatomía radicular en la radiografía · levantar un colgajo mucoperióstico · contornear el hueso alveolar · retirar la raíz por completo · suturar · radiografía posextracción
- Tarifas
- El alcance de una extracción varía mucho según el diente, el número de raíces y el estado de la encía, así que lo indicamos individualmente en la consulta.

Cuidados en casa tras el tratamiento
La limpieza es un comienzo, no un final. El sarro empieza a acumularse de nuevo desde el momento en que se retira.
Cepillar es, con diferencia, lo más eficaz. Una vez al día es lo ideal; si resulta difícil, limpie la línea de la encía al menos cada dos días.
Los snacks dentales y los productos bucales ayudan al cepillado, no lo sustituyen. No recomendamos objetos muy duros como huesos de vacuno o astas, una causa frecuente de fractura dental.
Acuda a revisiones orales periódicas después del tratamiento dental. Detectar pronto una recaída puede permitir intervenciones más sencillas y ayudar a reducir la necesidad de nuevos procedimientos bajo anestesia.
- Cómo empezar con el cepillado
- Tocar alrededor de la boca → tocar las encías → dedal de silicona → cepillo. Deje que se acostumbre poco a poco a lo largo de varios días.
- Qué evitar
- Huesos de vacuno · astas · juguetes duros de nailon · hielo: todas son causas frecuentes de fractura dental.
Así se desarrolla el tratamiento
La consulta y el tratamiento son citas separadas. Si desea ambas el mismo día, la reserva se confirma al abonar el depósito.
Examinamos la boca en la medida en que puede verse con la mascota despierta y explicamos qué pruebas hacen falta y cuál sería el alcance probable del tratamiento. Una cita solo de consulta no lleva depósito.
Se realizan análisis de sangre, radiografía torácica, ecocardiografía y cualquier otra prueba necesaria. Según los resultados se ajustan el plan anestésico, la fluidoterapia y la medicación.
Se radiografía cada diente y se miden las bolsas periodontales. Aquí queda fijado el alcance real del tratamiento. En ese momento le llamamos y repasamos las radiografías con usted.
Se realizan los procedimientos acordados: limpieza, tratamiento periodontal, endodoncia, coronas, restauraciones de composite o extracciones. Usted puede observar todo el proceso a través del cristal.
Volvemos a radiografiar para confirmar que el trabajo se ha hecho correctamente. Puede esperar junto a su mascota los 30 minutos de recuperación.
Le explicamos cómo cepillar y qué alimentos y juguetes vigilar, y programamos una revisión si hace falta.